12 de marzo del 2018 | Por Marifé Meléndez

Las palabras son muy, muy importantes, son capaz de liberarte como de esclavizarte, sin embargo, se le ha prostituido.  Son pocas las personas que le dan el valor, honor y el PODER que tienen.   Cada palabra tiene su vibración y sonido.  Haga un ejercicio sencillo, diga idiota, obsérvese, ¿que siente?, eso que siente es la resonancia de la palabra. Diga:   bello, obsérvese ¿que siente? Haga una comparación de ambas, observará que hay una gran diferencia entre las dos.

 

¿Por qué las palabras te pueden esclavizar? Porque no se piensa antes de hablar, porque dejas que el ego hable y exprese tu coraje, o alguna alteración emocional.  Cada palabra que salga de tu boca regresa multiplicada.  Por ejemplo, está en una fila y comienzas hablar de lo malo que están las cosas, el de al frente se vira y también comienza hablar de lo malo que están las cosas. El que tienes detrás de la fila también, así que tu queja se multiplico hacia al frente, atrás y los lados.  ¿Y qué pasa?  Seguirás experimentando de lo que hablas, mientras hables y estés enfocado en lo que no te gusta, tendrás más de lo mismo. 

 

“Recuerda que cada palabra tiene su vibración y crean una resonancia.”

 

Ahora bien, veámoslo de la otra forma, entras al local sonriente, das los buenos días, y comienzas hablar de las cosas buenas que te han pasado o deseas que te pase.  Te aseguro que experimentaras un buen día, rodeada con personas amables y dispuestas a ayudarte. Y si hay alguien que te quiere o intenta esclavizarte con pesimismo, no lo logrará y terminará callándose o yéndose de tu lado.  Las palabras positivas y de aliento son más poderosas por su vibración.

 

“Cada palabra que salga de tu boca regresa multiplicada.”

 

Haga otro ejercicio:  tome dos plantas casi idénticas. A la primera le va escribir o decir diariamente que la ama y a la otra le escribe o le dice diariamente que la odia.  Las separas. A las dos le echaras agua y abono, sin embargo, acuérdate que cuando le eches agua a la que odias, decirle que esta agua va con mucho odio, y a la que amas, que el agua va con mucho amor. Deja que pase al menos una semana o más y compara las plantas.   Cuando termines el experimento busca información sobre los experimentos e investigaciones de Lynne Mctaggart.

 

“¿Por qué las palabras te pueden esclavizar? Porque no se piensa antes de hablar, porque dejas que el ego hable y exprese tu coraje, o alguna alteración emocional. “

 

Siempre tienen la oportunidad de escoger lo que quieres experimental, una de las formas que puedes crear conciencia de porque te sucede lo que te sucede, es dándote cuenta de lo que hablas.  No puedes cosechar fresas, si siembras peras.  Así te darás cuentas del gran poder que tiene tus palabras, ya que eres tú quien crea con ellas tus experiencias.  Recuerda que cada palabra tiene su vibración y crean una resonancia. Hay vibraciones altas y bajas, hay palabras con vibraciones altas y otras bajas.  Ejemplo palabras como, terror, horrible, horroroso, no puedes, bruto, feo, perdedor etc. Son palabras de baja vibración, así que la experiencia será una de baja vibración. Palabras como perfecto, éxito, puedes, bueno, estupendo, maravilloso, paz, tranquilo, etc., son palabras que te dan vibraciones positivas y por consiguientes estarás experimentando situaciones positivas.

 

Cuando uses la palabra, úsala consciente de su significado, de lo que deseas expresar y manifestar en tu vida.  Como dice Don Miguel Ruiz “SE IMPECABLE CON TUS PALABRAS”. 

 

 

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